HOLA, DISFRUTA DE DIFERENTES MANERAS TU PÁGINA DE "LA UNIDAD MORELOS":

lunes, 25 de febrero de 2008

REFLEXIONES DE FIDEL CASTRO

Cobertura completa

Biografía

Fidel Castro

Nació el 13 de agosto de 1926 en Birán, antigua provincia cubana de Oriente. Su padre Ángel Castro Argiz, hijo de campesinos pobres de Galicia, era terrateniente y colono cañero. Su madre, Lina Ruz González, provenía de una familia campesina de la provincia de Pinar del Río.

Más…

FIDEL CASTRO RUZ: LÑIDER DE LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA CUBANA

Todos los pueblos se merecen a un Fidel Castro


Afirmó en La Habana, Velimir Bata Zivojinovic, el más popular de los actores serbios del cine y la televisión

Bromista empedernido, dado a la sonrisa plena y a los aires del buen humor, Velimir Zivojinovic se enseria cuando aborda realidades que laceran su alma: la persistencia de la injusticia social, las guerras en el mundo y las pérdidas culturales en su país en la última década.

"Me duele ver cómo después de la desintegración de Yugoslavia los vínculos culturales entre los pueblos que formábamos parte de esa federación hayan prácticamente desaparecido. Que el cine serbio, por falta de financiamiento, haya abandonado los temas épicos e históricos. Que la única fuente segura de trabajo de los actores sean las telenovelas de corte ligero.

"Siempre tuve ideas socialistas. Ahora que vivo en un país capitalista, estoy absolutamente convencido que el socialismo es la mejor opción para los seres humanos".

Bata, como lo llaman sus compatriotas, está en La Habana. Vino por cuatro razones: asistir a la Semana del Cine Serbio en Cuba, organizada por la Embajada de su país y el ICAIC; compartir con su hija y sus nietos en la Isla; acceder a un medicamento único en el mundo para su enfermedad circulatoria, "producido por esa fabulosa industria farmacéutica cubana" y tomarle el pulso a la cotidianeidad de "un pueblo que admiro por la dignidad y el orgullo con que han sobrellevado tanta hostilidad". A esta última razón le pone nombre y apellido: "Ustedes tienen a Fidel Castro. Todos los pueblos se merecen a un Fidel".

Más de 330 filmes ha rodado este hombre próximo a cumplir 74 años. "Lo mío es el cine. Empecé por el teatro hasta que un día tuve conciencia de que sobre las tablas estaban otros muchos mejores que yo. En mi primera película apenas aparecí en una secuencia en la que me mataban. Creo que morí unas cincuenta veces en papeles secundarios hasta que logré un rol protagónico".

A pesar de que más del 70% de su filmografía se enmarca en la comedia, buena parte de su fama se debe a los papeles desempeñados a lo largo de los sesenta y los setenta en filmes sobre la II Guerra Mundial. Entre nosotros se le recuerda por el Comandante Nikola que interpretó en La quinta ofensiva (1973), de Stipe Delic, donde compartió el elenco con el británico Richard Burton, quien encarnaba al mariscal Tito en los días de la resistencia antifascista, y la griega Irene Papas. En 1993 ganó el Premio Slavica por la obra de toda una vida en el cine yugoslavo.

"No puedo señalar a un director favorito. He trabajado con realizadores de mucho talento y con verdaderos estúpidos. Pero los actores solemos hablar bien de todos".

Bata tiene un sueño: filmar una película que ha pensado y escrito, en la que un campesino humilde y solitario se enfrenta a un ejército invasor: "Quisiera compartir esta historia y legarla como un símbolo de los valores humanos que nada ni nadie puede aplastar".

domingo, 24 de febrero de 2008

DISCURSO DE RAUL CASTRO

Discurso de Raúl Castro, texto íntegro

Raúl Castro asumió este domingo como presidente del Consejo de Estado de Cuba. Éste fue su discurso

Prensa Latina
Publicado: 24/02/2008 18:25

Compañeras y compañeros: Es claro el mandato del pueblo a esta Legislatura: continuar fortaleciendo la Revolución en un momento histórico que exige ser dialécticos y creadores, como nos alertó el compañero Fidel en su medular Reflexión del pasado 14 de enero.

Muchas expectativas se generaron, tanto en Cuba como en el extranjero, en torno a la integración del Consejo de Estado que acaba de elegir la Asamblea. La fundamental fue despejada por el compañero Fidel en su Mensaje del 18 de febrero. Poco puedo agregar a lo expresado por él, salvo reconocerle a nuestro pueblo, en nombre de la Dirección de la Revolución, las innumerables muestras de serenidad, madurez, confianza en sí mismo y la combinación de genuinos sentimientos de tristeza y firmeza revolucionaria.

Asumo la responsabilidad que se me encomienda con la convicción de que, como he afirmado muchas veces, el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana es uno solo.

Fidel es Fidel, todos lo sabemos bien. Fidel es insustituible y el pueblo continuará su obra cuando ya no esté físicamente. Aunque siempre lo estarán sus ideas, que han hecho posible levantar el bastión de dignidad y justicia que nuestro país representa.

Sólo el Partido Comunista, garantía segura de la unidad de la nación cubana, puede ser digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en su líder. Es la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado y así lo establece el Artículo 5 de nuestra Constitución, aprobada en referendo por exactamente el 97,7% de los votantes.

Esa convicción tendrá particular importancia cuando por ley natural de la vida, haya desaparecido la generación fundadora y forjadora de la Revolución.

Afortunadamente no es ese el momento que hoy vivimos. Fidel está ahí, como siempre, con la mente bien clara y la capacidad de análisis y previsión, más que intacta, fortalecida, ahora que puede dedicar al estudio y el análisis las incontables horas que antes empleaba en el enfrentamiento a los problemas cotidianos.

A pesar de la paulatina recuperación, sus condiciones físicas no le permitirían aquellas interminables jornadas, con frecuencia separadas por escasas horas de descanso, que caracterizaron su trabajo prácticamente desde que emprendió la lucha revolucionaria y aún con mayor intensidad durante estos largos años de período especial, en que no se permitió siquiera un solo día de vacaciones.

La decisión del compañero Fidel es una nueva contribución, con su ejemplo que lo enaltece, en aras de asegurar desde ahora la continuidad de la Revolución, consecuente en quien ha tenido siempre como guía el precepto martiano: “Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”.

Igualmente es inconmovible su decisión de continuar, mientras tenga fuerzas para hacerlo, aportando a la causa revolucionaria y a las ideas y propósitos más nobles de la humanidad.

Por tanto, seguro de expresar el sentir de nuestro pueblo, solicito a esta Asamblea, como órgano supremo del poder del Estado, que las decisiones de especial trascendencia para el futuro de la nación, sobre todo las vinculadas a la defensa, la política exterior y el desarrollo socioeconómico del país, me permita continuar consultándolas al líder de la Revolución, el compañero Fidel Castro Ruz.

Por esta y otras muchas razones, en mis palabras de hoy citaré, no pocas veces, algunas de las ideas y conceptos esenciales expresados en sus Reflexiones, que aprovecho para decir que debemos estudiar, por sus enseñanzas y capacidad de previsión. Tener presente siempre algo que gustaba repetir Raúl Roa a sus íntimos: “Fidel oye la hierba crecer y ve lo que está pasando al doblar de la esquina”.

Compañeras y compañeros diputados: Estoy consciente de la responsabilidad que entraña ante el pueblo la tarea que se me encarga, y a la vez convencido de contar, como hasta hoy, con el apoyo de quienes desempeñan responsabilidades de dirección a los diferentes niveles y más importante aún, con el de mis compatriotas, sin el cual no hay éxito posible en una sociedad como la nuestra.

La Asamblea, en plena concordancia con la opinión del Buró Político del Partido, eligió Primer Vicepresidente del Consejo de Estado al compañero José Ramón Machado Ventura y posteriormente aprobó su designación como Primer Vicepresidente del Consejo de Ministros.

Como expliqué en mi propuesta para dicho cargo, en las actuales circunstancias es conveniente que el mismo compañero desempeñe, como hasta ahora, estas dos importantes responsabilidades del Estado y el Gobierno.

No hay dudas de que Machado Ventura, por su trayectoria y convicciones revolucionarias, experiencia, preparación, cualidades como dirigente y ser humano, reúne los requisitos para desempeñar esos altos cargos.

Igualmente la Asamblea acordó, en cumplimiento de lo establecido en el Artículo 75 de la Constitución, considerar la composición del Gobierno en una futura sesión en el transcurso del presente año. Es una decisión oportuna, pues no se trata únicamente de nombramientos, sino de determinar qué cambios resulta necesario realizar en el sistema de organismos de la administración central del Estado, algo que requiere un poco más de tiempo.

En los primeros 15 años de la Revolución, se fueron ajustando desde la marcha las estructuras estatales heredadas del capitalismo para asumir las tareas que imponían los radicales cambios económicos, políticos y sociales.

El proceso de institucionalización de los años setenta, con sus imperfecciones, permitió estructurar un sistema coherente y ajustado a aquellas circunstancias, alcanzándose cierta equiparación con el de los países socialistas, incluidas las buenas y también las malas experiencias.

Por último, en 1994, en el momento más agudo del período especial, se hicieron considerables ajustes que conllevaron reducciones y fusiones de organismos, así como redistribución de las tareas de algunos de ellos. No obstante, fueron realizados con la premura impuesta por la necesidad de adecuarnos de manera rápida a un escenario radicalmente distinto, muy hostil y sumamente peligroso.

Desde entonces han transcurrido 14 años, en los cuales ha cambiado considerablemente el panorama nacional e internacional. Hoy se requiere una estructura más compacta y funcional, con menor número de organismos de la administración central del Estado y una mejor distribución de las funciones que cumplen.

Lo anterior permitirá reducir la enorme cantidad de reuniones, coordinaciones, permisos, conciliaciones, disposiciones, reglamentos, circulares, etcétera, etcétera. Contribuirá además a concentrar algunas actividades económicas decisivas hoy dispersas en varios organismos, y hacer un mejor empleo de los cuadros.

En resumen, tenemos que hacer más eficiente la gestión de nuestro Gobierno.

La Asamblea ha sido renovada en una mayor proporción que en la anterior Legislatura; el número de mujeres crece más de siete puntos porcentuales y ya se aproxima a la mitad de los diputados, algo más del 43%; aumentan de 23 a 36 los que tienen entre 18 y 30 años, o sea los más jóvenes, aunque también son más los que superan los sesenta.

Algo muy importante, crece el número de los vinculados directamente a la producción o los servicios, es decir, de los obreros, campesinos y otros trabajadores; también de los miembros de las instituciones armadas, los deportistas, artistas, escritores, periodistas y de otras profesiones, que unidos a los dirigentes estudiantiles y compañeros que se desempeñan en los consejos populares, constituyen más de la mitad de los diputados.

Datos como estos, junto a la simple relación de las tareas que cumplen cada uno de ustedes, desde dirigentes nacionales hasta jubilados y líderes religiosos, permiten afirmar que los aquí reunidos son una muestra en pequeña escala de la sociedad cubana.

Lo anterior constituye una premisa básica, pero no asegura por sí sola el cumplimiento de la misión del Parlamento. Se requiere además, y sobre todo, la actuación inteligente, organizada, creativa y enérgica de sus integrantes, en particular durante el trabajo de las comisiones, donde se dispone de más tiempo, pues al centrarse en determinados asuntos permite estudiarlos mejor y pueden intervenir más compañeros.

En la visita que hice en diciembre pasado al Distrito de Santiago de Cuba donde fue electo diputado el compañero Fidel, afirmé que el apoyo masivo a la Revolución exige cuestionarnos cuanto hacemos para mejorarlo.

Y añadí que si el pueblo está firmemente cohesionado en torno a un único partido, éste tiene que ser más democrático que ningún otro, y con él la sociedad en su conjunto, que desde luego, como toda obra humana, se puede perfeccionar, pero sin dudas es justa y en ella todos tienen oportunidad de expresar sus criterios, y más importante aún, de trabajar para hacer realidad lo que en cada caso acordemos.

No hay por qué temer a las discrepancias en una sociedad como la nuestra, en que por su esencia no existen contradicciones antagónicas, porque no lo son las clases sociales que la forman. Del intercambio profundo de opiniones divergentes salen las mejores soluciones, si es encauzado por propósitos sanos y el criterio se ejerce con responsabilidad.

Así ha actuado la inmensa mayoría de los cubanos, desde nuestros mejores científicos, intelectuales, obreros, campesinos y estudiantes, hasta la más sencilla ama de casa.

Todos ellos, en diferentes momentos de la Revolución, incluido el actual, han brindado una ejemplar demostración de madurez política y conciencia de la realidad, al valorar con objetividad tanto los asuntos de alcance estratégico como las dificultades de la vida cotidiana, y sobre todo crece la convicción de que la única fuente de riquezas de la sociedad está en el trabajo productivo, sobre todo cuando emplea con eficiencia los hombres y recursos.

Los agoreros internacionales de la muerte de la Revolución intentaron presentar a su favor las críticas surgidas durante el estudio y reflexión del discurso del 26 de julio en Camagüey, sin comprender que se trataba de un debate crítico dentro del socialismo. Así lo confirmaron con creces, pocos meses después, los resultados de nuestras elecciones, que concluyeron el pasado 20 de enero.

Es cierto que también hay personas que hablan antes de informarse; que demandan sin valorar si dicen algo racional o descabellado. Coinciden, como norma, con quienes reclaman derechos sin jamás mencionar deberes. Como dijo Fidel en su reflexión del 16 de enero: “esperan milagros de nuestra porfiada y digna Revolución”, concluyó.

No les negamos el derecho a expresarse, siempre que sea en el marco de la ley. Ante un planteamiento de ese tipo no podemos ser extremistas, pero tampoco ingenuos.

Cuando lo motiva el desespero ante una dificultad personal o es provocado por la falta de información, debemos ser pacientes y brindar los argumentos necesarios.

Pero si alguien lo que pretende es presionar con afán de protagonismo o animado por la ambición, la demagogia, el oportunismo, la simulación, la autosuficiencia u otra debilidad humana de similar carácter, hay que enfrentarlo resueltamente, sin ofensas, pero llamando las cosas por su nombre.

Nunca olvidar que el enemigo sigue al acecho, permanentemente dispuesto a aprovechar el menor descuido para hacernos daño, aunque haya quien se empeñe en ignorarlo.

No vamos a dejar de escuchar la opinión honesta de cada cual, que tan útil y necesaria resulta, por la algarabía que se arma, a veces bastante ridícula, cada vez que un ciudadano de nuestro país dice algo a lo que esos mismos promotores del espectáculo no harían el menor caso, si lo escucharan en otro lugar del planeta.

Sabemos que esos mensajes van dirigidos a engañar o al menos crear confusión, pero si alguien ha tenido la peregrina idea de asustarnos con ellos, le recuerdo que la principal razón de que sigamos aquí -y seguiremos estando-, es que nuestro pueblo y su Revolución han dado siempre el frente, sin la menor muestra de temor y enarbolando la verdad, a las agresiones de todo tipo de la mayor potencia militar y económica del mundo.

Infinidad de ejemplos pudieran citarse, basta mencionar la inconmovible dignidad de nuestros cinco héroes, frente a cada intento de doblegarlos durante una década de injusto encarcelamiento.

Aprovecho la ocasión para agradecer, en nombre de nuestro pueblo, las incontables expresiones de solidaridad, respeto, cariño, aliento y legítima preocupación para con el líder de la Revolución que emitieron jefes de Estado y de Gobierno, partidos políticos, organizaciones no gubernamentales, destacados intelectuales y simples ciudadanos de todos los confines del mundo tras la publicación de su Mensaje el pasado martes. No fallaremos jamás a la confianza que ellos depositan en nosotros.

Al propio tiempo, hemos tomado debida nota de las declaraciones ofensivas y abiertamente injerencistas del imperio y algunos de sus más cercanos aliados.

Como era de esperar, el Departamento de Estado se apresuró a anunciar la continuación del bloqueo en correspondencia con la política de la actual administración.

Otros, con matices, se empeñan en condicionar las relaciones con Cuba a un proceso de “transición” dirigido a destruir la obra de tantos años de lucha.

¡Qué poco conocen a nuestro pueblo, tan orgulloso de su plena independencia y soberanía! La Revolución es obra de mujeres y hombres libres y ha estado permanentemente abierta al debate, pero nunca ha cedido un ápice ante las presiones ni se ha dejado influir por ellas, ni por las grandes ni por las pequeñas.

Solo añadiré que las Reflexiones de Fidel, publicadas el viernes, son una magistral respuesta a todas ellas.

En relación con las dificultades que el país enfrenta en el plano interno, la determinación de las prioridades y el ritmo de su solución partirá invariablemente de los recursos disponibles y del análisis profundo, racional y colegiado, por los órganos competentes del Partido, el Estado o el Gobierno, y en los casos que sea necesario, previa consulta directa a los ciudadanos que corresponda de cualquier sector de la sociedad e incluso a todo el pueblo, si fuera un asunto de gran trascendencia.

Existen cuestiones cuyo estudio requiere tiempo, ya que un error motivado por la improvisación, la superficialidad o el apresuramiento, tendría consecuencias negativas considerables. Hay que planificar bien, pues no podemos gastar más de lo que tenemos, después organizar y trabajar con orden y disciplina, que son fundamentales.

Al abordar estos asuntos es preciso tener siempre presente la profunda convicción de Fidel, reiterada en su Mensaje del 18 de febrero, de que los problemas actuales de la sociedad cubana requieren más variantes de respuestas para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez. Que ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino fácil, si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos.

Insisto en la importancia de la disciplina. Todos tenemos que ser exigentes y respaldar a quienes lo son. Si es necesario, ayudarlos a mejorar sus métodos y apoyarlos resueltamente ante el colectivo.

Entiéndase que no hablo de extremismos ni de aceptar abusos de autoridad o injusticias, sino de que todos hagamos correctamente la parte que nos corresponde en el fortalecimiento de la disciplina y el orden social. De lo contrario, las consecuencias las paga nuestro pueblo.

Es verdad que hay limitaciones objetivas –las conocemos bien y sufrimos diariamente tratando de resolverlas cuanto antes. Somos conscientes de los enormes esfuerzos que requiere fortalecer la economía, premisa imprescindible para avanzar en cualquier otro ámbito de la sociedad, frente a la verdadera guerra que libra el gobierno de los Estados Unidos contra nuestro país.

La intención es la misma desde el triunfo de la Revolución: hacer sufrir todo lo posible a nuestro pueblo hasta que desista de la decisión de ser libre.

Es una realidad que lejos de amilanarnos debe seguir haciendo crecer nuestra fuerza. En lugar de utilizarla como excusa ante los errores, debe ser acicate para producir más y brindar mejor servicio, para esforzarnos por encontrar los mecanismos y vías que permitan eliminar cualquier traba al desarrollo de las fuerzas productivas y explotar las importantes potencialidades que representan el ahorro y la correcta organización del trabajo.

Nuestra historia enseña, desde las guerras de independencia hasta el presente, que mientras mayores sean las dificultades, más exigencia, disciplina y unidad se requieren. El desorden, la impunidad y la falta de cohesión han estado siempre entre los peores enemigos de un pueblo que lucha.

Reitero que el país tendrá como prioridad satisfacer las necesidades básicas de la población, tanto materiales como espirituales, partiendo del fortalecimiento sostenido de la economía nacional y de su base productiva, sin lo cual, repito una vez más, sería imposible el desarrollo.

Un ejemplo es la propuesta de medidas dirigidas a incrementar las producciones agropecuarias y perfeccionar su comercialización, las cuales se han analizado, provincia por provincia, con una amplia representación de los encargados de llevarlas a la práctica, incluidos los propios productores.

Así se continuará haciendo en cada asunto de importancia cardinal para el país.

Estamos examinando, por ejemplo, todo lo relacionado con la implementación oportuna de las ideas del compañero Fidel sobre la “progresiva, gradual y prudente reevaluación del peso cubano” -son los términos exactos que empleó en marzo del 2005-. Al propio tiempo, profundizamos en el fenómeno de la doble moneda en la economía.

Estas cuestiones son realmente sensibles y complejas, cuando, como es nuestro caso, existe la firme voluntad de proteger e ir incrementando de modo paulatino los ingresos y ahorros de la población, en especial de quienes reciben menos.

Para evitar efectos traumáticos e incongruencias, cualquier cambio referido a la moneda debe hacerse con un enfoque integral en el que se tengan en cuenta, entre otros factores, el sistema salarial, los precios minoristas, las gratuidades y los millonarios subsidios que actualmente suponen numerosos servicios y productos distribuidos de una forma igualitaria, como los de la libreta de abastecimiento, que en las actuales condiciones de nuestra economía resultan irracionales e insostenibles.

Constituye hoy un objetivo estratégico avanzar de manera coherente, sólida y bien pensada, hasta lograr que el salario recupere su papel y el nivel de vida de cada cual esté en relación directa con los ingresos que recibe legalmente, es decir, con la importancia y cantidad del trabajo que aporte a la sociedad.

Como nos dijo Fidel en su Reflexión del 16 de enero: “Tampoco debe regalarse nada a los que pueden producir y no producen o producen poco. Prémiese el mérito de los que trabajan con sus manos o su inteligencia”, sentenció.

Se estudian simultáneamente otros temas siguiendo una prioridad y el ritmo de avance dependerá de la complejidad y los recursos.

Tenemos lo fundamental para encontrar las mejores soluciones al alcance de las posibilidades materiales y las capacidades organizativas, que deben irse incrementando: un pueblo instruido, de elevada cultura política y firmemente unido bajo los principios que resumió el compañero Fidel en su reflexión del 24 de enero, cuando dijo: “Unidad significa compartir el combate, los riesgos, los sacrificios, los objetivos, ideas, conceptos y estrategias, a los que se llega mediante debates y análisis. Unidad significa la lucha común contra anexionistas, vendepatrias y corruptos que no tienen nada que ver con un militante revolucionario”, fin de la cita.

Insisto en lo expresado aquí durante la anterior sesión de esta Asamblea: para que las enormes posibilidades de esa unidad se conviertan en resultados tangibles, es imprescindible que todos los organismos y organizaciones trabajen con la necesaria integración.

La institucionalidad, repito el término: la institucionalidad, es importante sustento de ese decisivo propósito y uno de los pilares de la invulnerabilidad de la Revolución en el terreno político, por lo que debemos trabajar en su constante perfeccionamiento. No creernos nunca que lo que hemos hecho es perfecto.

Nuestra democracia es participativa como pocas, pero debemos estar conscientes de que el funcionamiento de las instituciones del Estado y del Gobierno aún no alcanza el nivel de efectividad que nuestro pueblo exige con todo derecho. Es un tema en que debemos pensar todos.

En diciembre hablé del exceso de prohibiciones y regulaciones, y en las próximas semanas comenzaremos a eliminar las más sencillas. Muchas de ellas tuvieron como único objetivo evitar el surgimiento de nuevas desigualdades, en un momento de escasez generalizada, incluso a costa de dejar de percibir ciertos ingresos.

La supresión de otras regulaciones, aunque a algunos pueda parecer sencillo, tomará más tiempo debido a que requieren un estudio integral y cambios en determinadas normativas jurídicas, además de que influyen en algunas de ellas las medidas establecidas contra nuestro país por las sucesivas administraciones norteamericanas.

Pasando a otro tema, también está la tendencia a aplicar la misma receta en todas partes. Como resultado de ello y quizás su peor consecuencia, muchos piensan que cada problema exige medidas de alcance nacional para resolverse.

La iniciativa local es efectiva y viable en muchas cuestiones, así lo ha demostrado la distribución directa de la leche, como expliqué el pasado 26 de julio. Ya la experiencia abarca a 64 municipios de 13 provincias del país, 40 de ellos totalmente cubiertos. En los restantes y en la propia industria láctea también se avanza.

Además de garantizar con puntualidad y calidad este esencial producto, que es el objetivo fundamental, en los últimos meses del pasado año este programa permitió ahorrar más de 6 mil toneladas de leche en polvo cuya adquisición hubiera excedido los 30 millones de dólares, considerando el precio promedio en el período de 5 mil cincuenta dólares la tonelada.

Adicionalmente se redujeron gastos en divisas por un valor de 2,6 millones, incluidos en esta cifra unos 600 mil litros de combustible.

Y pudieran citarse otros casos de diversos sectores, por lo que hay que continuar pensando en soluciones similares en todos los niveles de la administración.

Compañeras y compañeros: Un día como hoy, en 1895, al llamado de Martí, los Pinos Viejos y Nuevos reiniciaron la lucha por la independencia, frustrada por la intervención militar de los Estados Unidos. Medio siglo después logramos unirnos nuevamente y presentar combate al mismo enemigo de siempre.

No fue casual que se escogiera esta fecha, hace 50 años, para la primera transmisión de Radio Rebelde en la Sierra Maestra, ni que fuera el día en que proclamamos nuestra Constitución socialista en 1976.

En este aniversario 113 del inicio de la Guerra Necesaria, son realmente muchos y difíciles los retos. Ante ellos, tengamos presente lo expresado por Fidel en su Reflexión publicada el pasado 10 de diciembre, cuando nos alertó: “El rostro ceñudo de Martí y la mirada fulminante de Maceo señalan a cada cubano el duro camino del deber y no de qué lado se vive mejor”.

Muchas gracias.


tomado de La Jornada en su edición del domingo 24 de febrero del 2008

WILI: MY BEST FRIEND


Posted by Picasa

WILI: MY BEST FRIEND

Posted by Picasa

WILI :MY BEST FRIEND




Posted by Picasa
Posted by Picasa

24 DE FEBRERO EN LA UNIDAD MORELOS 7 AM

24 DE FEBRERO: DÍA DE LA BANDERA NACIONAL

24 de febrero de 1887
Día de la Bandera

Bandera MexicanaLa Bandera Nacional, símbolo por excelencia de la unidad y la soberanía nacionales, surge y se transforma a la par de los grandes acontecimientos del desarrollo histórico de la patria. La necesidad de constituirse como un país republicano y democrático hizo indispensable la adopción de símbolos propios que reflejaran las características culturales y sociales de los mexicanos, para, de esa forma, sentar las bases de la nación mexicana. En 1810, el pueblo se levantó en armas acaudillado por Miguel Hidalgo, sublevación que marcaría un hito trascendental en la historia patria. El cura de Dolores tomó de la iglesia de Atotonilco un lienzo con la imagen de la virgen de Guadalupe, que se convirtió en bandera del sentimiento libertador en la lucha contra los opresores españoles.

Durante la primera etapa de la revolución de independencia, los insurgentes no utilizaron, de manera general, pabellones o insignias. A la caída de los primeros jefes insurgentes se erigió la figura de otro sacerdote, más cercano a la realidad social prevaleciente, José María Morelos y Pavón, quien daría a nuestro país la primera Constitución, la proclamación de su independencia y la ideología que cimentó las bases para el crecimiento político ulterior de nuestra patria.

La bandera que acompañó a Morelos en todas sus gestas hasta el año de 1814, consistía en un rectángulo de color azul, que en su centro tenía un rectángulo blanco estampado con un águila coronada, misma que se posaba sobre un nopal encima de un puente de tres arcos con las iniciales "VVM" (Viva la Virgen María). Lo importante del símbolo adoptado es que permitió reconocerlo como la enseña que reflejaba el espíritu nacional de libertad..

A la muerte de Morelos, la insurgencia careció de un líder que aglutinara y dirigiera el movimiento, por lo cual las insignias de este periodo cayeron en desuso. Diversas banderas han sido izadas durante el largo periodo del México independiente, variando la posición del águila en el escudo. El primer decreto que estableció las características del lábaro patrio fue dado a conocer por la Junta Provisional Gubernativa el 2 de noviembre de 1821. Dos años más tarde, el 14 de abril de 1823, el soberano Congreso Constituyente Mexicano decretó que el Escudo sería el águila parada sobre un nopal, agarrando con la pata derecha una serpiente en actitud de despedazarla con el pico.

La razón por la cual se tomó esta insignia como Escudo Nacional se debió al simbolismo que el pueblo azteca dio a sus elementos; el águila se identificaba con el sol, la serpiente con la diosa Coatlicue, mientras que el nopal y su fruto representaban el corazón humano. Tal imagen se originó en el momento de la fundación de México Tenochtitlán en 1325.

En el siglo XX, dos momentos presentan una significación especial en la historia de la Bandera Nacional. El primero, cuando Venustiano Carranza decretó la representación del águila que se incluía en el Código Mendocino, encargando a los artistas, Jorge Enciso y Antonio Gómez, la elaboración de un proyecto para establecer el modelo definitivo y oficial de los símbolos nacionales. Asimismo, Carranza reglamentó el uso de los tres colores del lábaro patrio con el águila de perfil, de acuerdo con las tradiciones indígenas. Obtenida la unificación de nuestra bandera, la nación mexicana la vio ondear por primera vez en Palacio Nacional el 15 de septiembre de 1917. El segundo, en 1934, porque a partir de ese año, mediante un decreto, se conmemora el Día de la Bandera, y desde entonces se celebra cada día 24 de febrero, dicha festividad sería reconocida hasta 1984, año en el que se ratificaron las características de los emblemas de la Nación. Con este ordenamiento jurídico se inició una nueva etapa para fortalecer el culto y respeto a los símbolos nacionales.



tomado del DIARIO DE YUCATÁN

JURAMENTO A LA BANDERA

JURAMENTO A LA BANDERA

Bandera Mexicana¡Bandera de México!

Legado de nuestros héroes,

Símbolo de la unidad

de nuestros padres

y de nuestros hermanos,

te prometemos ser siempre fieles

a los principios de libertad y justicia

que hacen de nuestra Patria,

la nación independiente,

humana y generosa,

leyes de los símbolos patrios

Información tomada de la Universidad de Guadalajara

Ley de los Símbolos Patrios


tomado de EL DIARIO DE YUCATÁN

sábado, 23 de febrero de 2008

SOLIDARICÉMONOS CON LOS WIXARITARI

Ricardo Robles O.

Quieren seguir siendo como son

Vaya, antes que otras palabras, una de admiración para los compañeros wixaritari, palabra que quiere ser también un saludo a su entereza.

Muchas veces los proyectos decididos desde otra cultura y oficinas lejanas, terminan por imponerse contra la voluntad indígena comunitaria. Los casos de actas falsas y asambleas amañadas, cuando no de sobornos a tres indígenas con cargo agrario, han sido frecuentes. En los ejidos y comunidades agrarias del país se recuerdan esos casos en que fue burlada la comunidad con formalidades falsas que luego exhibieron documentos legales como respaldo a las imposiciones. Eso, dicho sea de paso, es además prueba de la habilidad requerida en un funcionario. Saber timar a los indios es motivo de ascenso, dice la historia. De esta realidad, tenemos recuerdos y pruebas sobradas quienes hemos acompañado prolongadamente a las comunidades.

Por todos los indicios, tal parece ser el caso de los documentos exhibidos por las autoridades en los que legalmente consta que la carretera Huejuquilla-Amatitán fue autorizada por las autoridades agrarias de Santa Catarina Cuexcomatitlán. Así lo denuncian los comuneros. Ellos no aprobaron tal proyecto en sus asambleas. Han detenido el trabajo de la maquinaria pesada y en plantón impiden la construcción de la carretera.

Los wixaritari han dado sus razones, pero no son escuchados por los funcionarios, que han pasado a recitar su oferta de espejismos. Eso de sus sitios sagrados, de que el turismo invada sus celebraciones o que los ejércitos no respeten los centros ceremoniales, no son asuntos a considerar. Eso de que se propicie el saqueo de los recursos que las comunidades necesitan para seguir viviendo, puede pasarse por alto. Eso de la contaminación del agua y el medio ambiente, ni se registra ni se responde. Eso de que el pastoreo se dificulte y los accidentes se multipliquen, que el territorio comunitario quede dividido, que la inseguridad y el abigeato aumenten, etcétera, no son argumentos para los funcionarios. Ellos hablan de la carretera como un beneficio sin mal, indiscutiblemente tal, de facilidad de transporte de personas y productos, de agilidad para movilizar enfermos, hablan de beneficios económicos... hablan de lo que ellos necesitarían si vivieran en el territorio indígena y sólo con los recursos indígenas.

Quizá los gobiernos y sus agentes no pueden escuchar, y menos responder, porque no pueden comprender que los indígenas sean y quieran ser diferentes. Mientras los nuevos invasores hablan de explotar recursos, los indígenas hablan de cuidarlos. Los funcionarios ofrecen posibles beneficios económicos, los indios defienden sus tradiciones sagradas. Unos prometen un endeble futuro asalariado, los otros piensan su vida en libertad. Y mientras los indígenas captan y valoran los mensajes con siglos de experiencia, los otros los tildan de retraso, de ignorancia, de testarudez, porque no pueden comprender la cosmovisión india.

Verdad es que muchas veces las comunidades terminan cediendo. En parte por probar las ventajas y facilidades prometidas, en parte para no enfrentar en desventaja a los gobiernos. Es un antiguo mecanismo de resistencia condescendiente que los mantiene vivos pese a siglos de choque. Su cultura, como todas, va en transformación perpetua. Los cambios, de por sí, no son ganancia o pérdida, selectivamente los van adoptando al tratar de conservar el sentido hondo del vivir humano. Algunos ven los perjuicios que una carretera trae y pese a ello la aceptan o toleran.

Ahora los wixaritari, dignamente, se plantan en resistencia. Saben bien que los servicios de salud son falsos, porque así lo han vivido discriminados en clínicas rurales y urbanas. Hay casos bien recientes que son patéticos. Saben que las ganancias económicas serán para otros y no para ellos, que para ellos viene el despojo, el empobrecimiento mayor, la división sobre su unidad, el deterioro de su cultura, la profanación de lo sagrado, la pérdida de su hondo sentido de la existencia humana. Por eso quieren seguir siendo como son.

Mientras tanto, faltos de destrezas y herramientas interculturales, seguros en su fe financiera y corrupta, los gobiernos siguen sin entender. No oyen porque no quieren oír, ni quieren saber cómo.

Sólo falta que también ahí, en la zona huichola, implementen su guerra de sicarios paramilitares, como lo van haciendo por todo el país. A fuerza de miedos inconfesados, debilidad política y pobreza humana, ya no saben hacer otra cosa.


Tomado de La Jornada en su edición del sábado 23 de febrero del 2008

viernes, 22 de febrero de 2008

EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACION NACIONAL


No morirá la flor de la palabra...
Podrá morir el rostro oculto de quien la nombra hoy, pero la palabra que vino desde el fondo de la historia y de
la tierra ya no podrá ser arrancada por la soberbia del poder.
Nosotros nacimos de la noche, en ella vivimos, moriremos en ella. Pero la luz será mañana para los más: para todos aquellos que hoy lloran la noche; para quienes se niega el día; par
a quien es regalo la muerte; para quienes esta prohibida la vida.
Para todos la luz; para todos todo.

Para nosotros la alegre rebeldía; para nosotros nada.
Nuestra lucha es por el respeto al derecho a gobernar y gobernarnos y el mal gobierno impone a los más la ley de los menos; nuestra lucha es por la libertad para el pensamiento y el caminar, y el mal gobierno opone cárceles y tumb
as.
Nuestra lucha es por la vida, y el mal gobierno oferta muerte como futuro. Nuestra lucha es por la justicia, y el mal gobierno se llena de criminales y asesinos. Nuestra lucha es por la historia, y el mal gobierno propone olvido. Nuestra lucha es por la paz, y el mal gobierno anuncia guerra y destrucción.

Techo, Tierra, Trabajo, Pan, Salud, Educación, Independencia, Democracia, Libertad. Estas fueron nuestras demandas en la larga noche de los quinientos años, estas son hoy nuestras exigencias.
Para todos la luz; para todos todo.
Para nosotros la alegre rebeldía; para nosotros nada.
Aquí estamos: somos la Dignidad Rebelde,
el corazón olvidado de la patria.


jueves, 21 de febrero de 2008

SEE THESE PHOTOS!


JORGE FLORES...A HANDSOME BOY FROM ZACATEPEC


IVÁN AND A BEAUTIFUL FRIEND OF HIS


NEW YORK CITY BLACK OUT


FRIENDS
Posted by Picasa

JOJUTLA Y SU GENTE





MÉRIDA, YUCATÁN
Posted by Picasa

GENTE DEL SUR DE MORELOS


IRVING DE LA UNIDAD


FRIENDS


LOS ALUMNOS MÁS DESTACADOS DE LA "HARVARD"


AH¡¡ LOS AÑOS DE SECUNDARIA
Posted by Picasa

AMIGOS DE JOJUTLA Y ZACATEPEC EN EL INTERNET


PAKO



PAEZ


MÉRIDA, YUCATÁN
Posted by Picasa

MAS FOTOS SUELTAS


GRUPO EKA


MARQUITOS, AMIGO DE MONTERREY VÍA FOTOLOG


AMIGO DE GUADLAJARA VÍA NETLOG


UNOS BELLOS AMIGOS DE GUANAJUATO VIA NETLOG
Posted by Picasa

TÓPICOS VARIADOS


EN EL FESTIVAL DE WOODSTOCK, 1969


MÉRIDA, YUCATÁN

Posted by Picasa

AMIGOS DE fotolog.com



XAVIER, DE REQUIEM IN AGONY


XAVIER


CRISTIANUK
Posted by Picasa